Vive y deja vivir ... y disfruta

 

Scrápate ha vuelto hace poquito, y todavía estamos afinando el rumbo, porque el mundo del Scrapbooking por aquí está bastante activo, y entre tanto movimiento queremos situarnos en zona neutral, sin implicaciones que puedan volver a hacer naufragar nuestro barco.

Siento que este artículo sea un poco largo, pero para explicar bien lo que se pretende, no se puede acortar... Si tienes curiosidad y paciencia para llegar al final será muy apreciado tu comentario, siempre constructivo, claro.

No vale la pena pelear, discutir y mucho menos desacreditarnos entre colegas de “gremio” (que, aunque en realidad no exista tal cosa, estamos todos en el mismo barco) ya que, por nuestra experiencia en Scrápate, sabemos que estas discusiones pueden desgastar y destruir demasiado. Situándonos en segundo plano, yo quiero poder abordar temas que despiertan pasiones negativas y crean enemistades, para ponerlas en un equilibrio en que nadie pueda ser herido ni perjudicado, neutralizarlas.

¡No pasa nada!, a ver, tensiones hay en todas partes, porque cada persona tiene su punto de vista y sus circunstancias para analizar, ver, valorar y sentir cada tema, y todos queremos tener la razón, y eso, ya sabes, no va a pasar jamás, porque tu razón rebotará siempre en la razón del contrario, ¿ves? Nada es bueno ni malo, ni mejor ni peor, vivimos en un mundo dual donde todo es necesario para compensarse, pero cuando nos vamos a los extremos, se resiente el extremo contrario, el que parece que tiene que equilibrar, y, al final, nadie sale beneficiado, y yo pregunto: ¿vale la pena? Y también respondo: ¡no!

El Scrapbooking es algo maravilloso, y cuando una lo descubre vive en una nube durante una temporada, hasta que lo integra y ya es parte de ella, ¡y es super chulo! Pero para cada uno es distinto y único, porque todos somos distintos y únicos.

Cada persona que descubre y practica el Scrapbooking lo hace a su manera, y para cubrir su propia necesidad, y lo llama hobby o estilo de vida, o entretenimiento casual, o complemento a su vida artística, o terapia... y todas estas formas de verlo son válidas. Pero le llames como le llames, no deberías perder de vista una cosa, si pretendes practicar Scrapbooking: esta manualidad es el arte de preservar los recuerdos, ésta es su esencia. No se trata tan solo de hacer bonitos collages u obras de arte efímeras. Scrapbook es preservación, conservación. Y en este ámbito hay que cuidar las formas, o sea, no cabe cualquier material ni cualquier técnica, porque lo que se persigue es que el proyecto perdure en el tiempo y nos sobreviva, al menos un par de generaciones, si cabe más. Entonces, hay que darse cuenta que el material que utilicemos sea, en lo posible, de buena calidad, libre de ácidos (que destruyen el color) y ligninas (que transfieren el color), y las colas de propiedades permanentes y estables, para que los trabajos no se estropeen con el tiempo. Yo no descartaría que en el futuro saliera la especialidad en la carrera de Restauración y Conservación que contemple la recuperación de álbumes de Scrapbook y, mucho me temo que, de haberla algún día, se ha generado ya material suficiente para dar trabajo a su primera promoción... Porque muchas personas, creativas, artistas, buenas scraperas, no han sido bien informadas y, por desgracia, sus preciosos trabajos tienen bastantes probabilidades de no perdurar como debieran...

He querido comentar este tema en este artículo a raíz de una discusión sin finalidad que he visto en los últimos días en las redes  sociales acerca de practicar Scrapbooking con material físico, fabricado por imprentas profesionales, o con material descargable, para imprimir en casa o en copisterías. He lamentado mucho que, en un asunto en el que no es posible unir opiniones, cierto bando desacredite al contrario con menosprecios y burlas en público, haciendo suposiciones sobre personas que no se conocen personalmente, intentando su desprestigio.

Aquí doy MI punto de vista del asunto, para poner un poco de claridad, y como es mi intención, para neutralizar. Puede que esto remueva a alguien, pero ya verás, al final es para bien.

Scrapbook: Preservar recuerdos. Alguien, más bien la mayoría, lo toma más apasionadamente y lo convierte en su estilo de vida. Pero, en esencia, es conservar recuerdos.

Si quieres empezar con esta manualidad o estás en su descubierta, es necesario que te documentes bien sobre las características del material que debes utilizar, con informaciones contrastadas de dueñas de tiendas, talleristas y scraperas que sean veteranas (cuanto más veteranas mejor).

Y no por despreciar a las nuevas adeptas al Scrapbook, al contrario, y bienvenidas, sino porque puede suceder que éstas quizás ya hayan sido mal informadas, sin querer, y que transmitan lo que les han dicho con toda su buena fe, moviendo en cadena técnicas y tips equivocados, y fatales para la futura conservación del proyecto. Pero no pasa nada, si es tu caso puedes rectificar, de dos formas, en lo que al papel y derivados se refiere: trabajando desde ahora con materiales especialmente creados por equipos de diseñadores e impresores profesionales para hacer Scrapbooking, o, si te gusta más perderte entre las creaciones virtuales (en que se estrenan muchas nuevas diseñadoras de Scrapbook, y algunas se consolidan), donde la parte final (la impresión) está a tu cargo, asegurándote que las copias te las hace un profesional si puedes, y si imprimes en casa, usando un papel de buena calidad para no tener un disgusto con el tiempo...

Es por eso que no se aconseja el material descargable, sobre todo a las inicicadas, por la no información que se recibe normalmente en este sentido, pero si estás bien informada y conoces la calidad de lo que necesitas para scrapear, puede que trabajar con material descargable sea muy satisfactorio para ti y se convierta en tu opción. O no. Y a gustos, colores. Y eso es todo.

Otro día expondré lo que significa dedicar su tiempo, arte, esfuerzo, y puede que hasta sus ahorros para las personas que crean cosas bonitas para que tú puedas disfrutar de esta manualidad. Verás que todo hay que valorarlo, y que nadie tiene porque perjudicar a nadie. Aunque tú seas de estas personas que hacen la magia.

De momento créeme y sigue con tus proyectos, y los demás seguirán con los suyos. Alégrate de los triunfos de los demás y apénate por las desgracias de los demás, y ocúpate de ti y de sacar lo mejor de tu corazón con tu arte, puede que alegres algún que otro corazón. ¡El mío, siempre!

 

Y, para terminar, tengo dos consejos para ofrecerte: que en adelante, cuando te veas incómoda por un asunto que no es de tu gusto, lo neutralices. Ponte en el lado opuesto, y escribe en un papel dos columnas de atributos, positivos o ventajas y negativos o desventajas. Te darás cuenta que todo tiene su dual, y que está bien estar en un bando, pero considerando que existe el otro, y respetándolo. Mi segundo consejo es que resuelvas tu contradicción en privado, nunca en público. Es elegante y evitas heridas.

Dejemos de dañarnos, pues no sabemos lo que ocurre en el otro lado: tan sólo vive y deja vivir, ...y disfruta

 

     Mireia Camp

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